La gente de Evo
Es el tema del momento; con el taxista, la que atiende en la farmacia, el que vende chapitas y biografías en la calle y en realidad con toda la gente de Evo. Que qué pasa, si están contentos, si asustados, o si simplemente le tienen miedo.
La verdad es que aquí se piensa distinto. En realidad no sólo en este lugar, creo que tiene que ver con las culturas originarias de Sudamérica, esperan y buscan mesías que a su vez heredan los mismos poderes de antiguos héroes de su historia indígena. Un ejemplo de eso es la comparación en Perú entre los hermanos Ollanta y Ulises Humala, y Atahualpa y Huascar. La gente espera un nuevo redentor que los libere de todas estas humillaciones de desigualdades a las que han sido sometidos. Y no es que sean ingenuos sino que eso es lo que les han prometido.
Será la falta de oxígeno o simplemente mi afición a pelar el cable, pero ayer entre celebración por la tele y celebración callejera pensaba en todas estas cosas y en qué se sentirá ser gobernado por un indígena que además tiene una vocación indigenista. Veía a la gente cantando y moviendo sus banderas y me dí cuenta de que no había violencia. Cambié mi atención entonces hacia los policías (la costumbre...) y ahí creo se contestó mi pregunta; vi sus nombres bordados en sus chaquetas: Mamani, Aima, Quispe, Arawi, Patana y muchos otros. Pensándolo de nuevo, la pregunta es cómo la gente de Evo esperó tanto tiempo para tener un presidente que al menos compartiera sus orígenes.

