Monday, July 18, 2005


El abrazo

El abrazo de despedida es algo inevitable, así como el abrazo que se da a quien se le murió alguien querido. Son dos situaciones que implican un nerviosismo previo, motivado por razones del tipo "¿me emocionaré más de lo que tengo presupuestado?", o "¿lograré transmitirle lo que me provoca esta situación?", "¿entenderá que soy su amigo y estoy porque creo que me necesita?", puedo seguir: “¿podré contener mi emoción?”, “¿será este un abrazo especial, o será uno más?” “¿se me ocurrirá una frase atinada?”. La mente trabaja a mil hasta el minuto en que las miradas se encuentran y se dicen, si, ahora nos vamos a abrazar, si, el momento que viene es para nosotros, si, te toca, si, veo que estás aquí, si, estoy esperando abrazarte. Después se concreta el abrazo, la mente deja de trabajar, todo el razonamiento previo se esfuma y quedan las sensaciones y las emociones. No sé bien que es lo que pasa, ahí uno es testigo de una conexión que va mas allá que estar de acuerdo en algún tema, más allá de opinar lo mismo, más allá de un gusto en común…lo que se transmite se basa en aspectos físicos que comunican emoción, la presión que se ejerce en el abrazo, el movimiento de las manos, la respiración, sobretodo la respiración. Cualquier cosa que se diga no va a estar a la altura de lo que se transmite en el abrazo, cualquier frase (no cualquiera) va a ser menos expresiva que el contacto realizado. Después la sensación, aunque cargada de nostalgia, pena y miedo, es agradable.

RoSaMa

2 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Que cupi!

19 July, 2005 15:00

 
Anonymous Anonymous said...

ohhhhh

20 July, 2005 00:52

 

Post a Comment

<< Home