Necesito una pajarera
Me pasó el sábado, venía llegando de hacer unos trámites bastante agradables en realidad y cuando entré a mi pieza lo ví. Inmediatamente cerré la puerta que da al pasillo y me preocupé que la del baño también estuviera cerrada para evitar una escapada desagradable, dejándole como única salida la puerta que da a la terraza de mi pieza.
Se asustó al verme y comenzó a moverse de manera incoherente, sólo por unos momentos, y cuando recuperó la cordura salió ordenadamente por la única salida posible. Para mi sorpresa en vez de salir volando se quedó quieto, esperándome en la baranda de la terraza, observando mis movimientos con una expresión de complacencia que es más producto de mi imaginación que de la realidad.
Sentí la necesidad urgente de acercarme, de tocarlo, de formar algún tipo de nexo con este pequeño pájaro que logró que me conmoviera. Sentí que teníamos algo en común, que vivíamos juntos y mutuamente acompañados, y me sentí feliz de que nos encontráramos.
Sin pensarlo mucho me fui acercando lentamente hasta que pude tocarlo con mis dedos y, para mi sorpresa, él se dejaba y hasta parecía disfrutarlo. No debe haber sido más de un minuito o dos, pero a mí me pareció una eternidad.
De repente y sin previo aviso partió volando al techo que está al lado de mi terraza, a reunirse con su propia pandilla de amigos y me miraba desde ahí, como diciendo "nos vemos", y fue ahí cuando pensé me tengo que comprar una pajarera.
dA

1 Comments:
que buena!! comprate una, obvio! quizas te invita a pasear por ahi...
cata
29 September, 2005 19:41
Post a Comment
<< Home