El Martillo (si el publico me lo permite)
Un martillo es un martillo aquí y en la quebrada del ají. Tiene básicamente dos componentes, el primero es la cabeza que con su peso genera la fuerza suficiente para clavar, romper o lo que sea en ese momento su propósito. La segunda es el mango que, gracias a la distancia entre su extremo y la cabeza del martillo, logra amplificar el impacto de su golpe al actuar como palanca.
Algunos tienen cabezas de corte redondo, otras cuadrado; están también los cuya superficie de contacto con el objeto a ser golpeado son esféricos, Dios sabe con qué intención. Además, como accesorio, en la cabeza tienen incorporada una herramienta que permite remover los clavos que ya han sido clavados y que por algún motivo que no viene al caso analizar en este documento deben ser extirpados de ese punto específico. En general ese accesorio está presente en los martillos que han sido fabricados con el propósito de ser utilizados para la carpintería y no necesariamente en la totalidad de los modelos disponibles.
Adminículo útil y de gran difusión en civilizaciones humanas en las que el uso de herramientas de metal es algo común, su propósito fundamental es incrustar y fragmentar, y es utilizado extensamente en muchas áreas. De tiempo en tiempo además aparecen hombres y mujeres que han sido suficientemente audaces y han tomado la decisión de utilizarlo para otros propósitos; entre ellos se cuentan artistas, asesinos y poetas.
Al igual que con el resto de las herramientas usadas por el hombre, la Revolución Industrial y el deseo desenfrenado de eficiencia y eficacia han llevado a la creación y utilización de martillos neumáticos, rotatorios y mecánicos en general, variados en ingenios y usos, de construcciones dispares y con propósitos insospechados para la mente simple.
Su figura, tanto gráfica como poética, ha sido utilizada en diversas situaciones, identificando pensamientos filosóficos y políticos que algunas veces apoyan tanto dictaduras como rebeliones. Acompañado de una hoz y con fondo rojo, parece ser al mismo tiempo símbolo de redención para los oprimidos como opresión para los redimidos, dependiendo en qué lado de la balanza se sitúe el receptor de dicha imagen. Si está construido de madera será entonces símbolo de justicia y resolución, siempre y cuando esté secundado por algún personaje de al menos apariencia distinguida.
